EL CAMINO DE SANTIAGO

 

Buenas a tod@s! Hoy os traigo una entrada de Viajes, mi experiencia en el Camino de Santiago.

Antes de nada, tanto yo como Wakame queremos pediros perdón por el abandono del blog durante estos meses. Ha sido un verano duro. Si nos seguís en Instagram habéis podido ver que Wakame espera un nuevo churumbel y ha estado de mudanza! Respecto a mi, llevo un verano en standby. No he hecho nada, de aquí para allá, decidiendo y pensando que voy a hacer de mi vida este nuevo curso que empieza (sí: mi año todavía va en función del curso escolar). Ya que las oposiciones no salieron bien y  no tenía trabajo pues decidí aprovechar el tiempo para poner un poco de orden. En unas semanitas ya os cuento mis nuevas andaduras. ¡De momento: retomar un poquillo esto!

Después de las oposiciones, y tras el fracaso de este año decidí, que necesitaba unos días para mi sóla, tenía todo el verano por delante para descansar pero quería estar sola. Así pues me decidí a hacer el camino de Santiago yo sola. Desde Lugo son justo 100km lo que me aseguraba la “Compostela”, que para quién no lo sepa es una certificación de que has caminado 100km de peregrinación hasta Santiago de Compostela.

El camino de Santiago y el gluten

Yo os voy a contar mi experiencia en el tema de alimentación, ya que como sabéis, no consumo productos con gluten. Pues bien, celíacos y personas con intolerancia al gluten siento deciros el Camino de Santiago sin gluten es complicado. Os voy a hacer una lista de los principales problemas que veo yo:

  • Desayunos: todos los desayunos que se ofrecen a lo largo del camino de Santiago son a base de bollería y tostadas, en ninguno vi el cartel de “Desayuno sin gluten”.
  • Comidas: lo mismo que los desayunos. Todas las opciones son bocatas, sándwiches, hamburguesas, platos combinados a base de frituras…
  • Supermercados y bares: las opciones de productos sin gluten son inexistentes si estáis acostumbrados a comer procesados sin gluten. Además en muchas etapas solo encontrareis pequeñas tiendas de comestibles, los típicos ultramarinos de pueblo, y ahí ya nada de nada.

Ahora os voy a contar qué hice yo. Tened en cuenta que yo sólo hice cuatro etapas, así que no tuve mucho problema. Supongo que será peor cuanto más tiempo estés haciendo el camino.

  • Barritas paleobull o paleocrunch. Son sin gluten ni lácteos. A mi me solucionaban los desayunos, ya que me levantaba y caminaba una hora y media o así en ayunas y cuando paraba ya me la comía. Son unas barritas bastante completas, que me permitían aguantar hasta las 12 del mediodía, y después ya buscaba un sitio para comer de plato (si podía).  Mi opinión personal respecto al sabor y saciedad es el siguiente. Las Paleobull resultan un tanto empalagosas pero satisfacen más, quizás por la necesidad de masticar ya que son densas. Son unas barritas bastante pegajosas por culpa de los dátiles. Las Paleocrunch son más ricas de sabor y tienen una textura muy buena, te encuentras trocitos de frutos secos por el medio. Lo bueno de estas barritas es que no sólo aportan carbohidratos y grasa, ¡sino que aportan proteínas! De ahí que sean bastante completas. Los ingredientes de las barritas dependen del sabor que elijas. Os dejo el enlace a las páginas oficiales de Paleobull y Paleocrunch para que echéis un vistazo.
Barrita Paleobull
  • Conservas: Esa fue mi solución para las cenas. El problema es el peso extra que te supone tener que “carretar” con latas. Además si te coincide como a mí que tienes que comprar el sábado para cenar el sábado, comer el domingo (por si no encuentras un sitio decente) y cenar el domingo…lo flipas. Yo “carreté” con una de menestra de verduras de 1l, 3 latas de atún, 1 de sardinas y otra de caballa desde el sábado al mediodía hasta el domingo por la tarde… Y por si no lo sabéis, en el Camino de Santiago, cuanto menos lleves, mejor.
Menestra de verduras de lata con atún al natural y sardinillas
  • Tortilla de patatas y ensaladas. Esas fueron mis comidas fuera de casa, y sabiendo que con la tortilla de patatas me arriesgo a una contaminación cruzada si fríen las patatas en aceite de croquetas, empanadillas. Deciros que la tortilla de la Tita en Santiago ¡es una de las mejores que he probado! ¡Cuando llegué a Santiago me hizo más ilusión comerme esa tortilla que llegar a mi destino! Además con cada consumición te ponen un pincho de su tortilla gratuito. Nosotros (el Broconovio me vino a buscar) decidimos comer allí una ración y una ensalada, y ¡genial de precio! Un agua, una caña, una ración de tortilla, y una ensalada Tita (era completa) por 10€. Respecto al trato en la Tita ¡impresionante! Le dije que no podía consumir gluten y el camarero se mostró muy atento con nosotros, preguntó en cocina por la salsa de la ensalada e incluso le dijo al Broconovio “no te traigo pan por solidaridad con ella”.
Plato combinado de tortilla y ensalada. Precio 7,5€.
Ración de tortilla y ensalada 8,5€
Tortilla de la Tita, Santiago
Ensalada la Tita, Santiago
  • Muchos sitios a lo largo del camino ofrecen piezas de fruta por 50 céntimos y algunos por la voluntad. Así que ¡aprovechad para recargar!.
Puesto hippie de artesanía con fruta para coger y dejar la voluntad.

Conclusiones

Esto es lo que os puedo contar de mi experiencia. Si soléis consumir procesados sin gluten, llevaros en la mochila un pequeño suministro. Yo como no los consumo, pues me llevaba mi tupper con mi tenedor, y a comprar latas.

El camino de Santiago requiere mucho desgaste físico y es importante reponerse con buenas comidas, pero la verdad es que las opciones que se ofrecen a lo largo del camino no son nada nutritivas: altas en carbohidratos refinados y grasas no saludable. Yo escogía las opciones más completas, aunque me hubiera encantado encontrarme opciones como: filetes a la plancha con verduras (me da igual cocidas, salteadas, a la parrilla…), carne al horno… Además hay que decir que comer en el Camino es barato si tiras de bocatas, porque los platos combinados ya se suben de precio, y si tienes que hacer las tres comidas fuera de casa (desayuno, comida y cena) te dejas una pasta. A mi me cobraron 9€ por el plato combinado de tortilla, ensalada y un agua pequeña. Al día siguiente 10 € por una ensalada, una ración de tortilla y una agua grande, así que imaginaos

Como veis no es fácil, así que si os planteáis hacerlo buscar opciones y alternativas.

Author: Débora Rguez

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