MIS PRIMEROS DÍAS COMO “BI-MAMI”

¡Buenos días gente! Si nos seguís por redes sociales, veríais que el pasado 27 de febrero llegó a este mundo mi “Leonchi”.¡Por fin! Y es que, aunque no estaba fuera de cuentas (mi FPP estaba calculada para el 5 de marzo), estábamos todos un poco de los nervios esperándolo. He preparado dos entradas sobre mi segunda maternidad. Una de ellas es referente al parto (que sé que os gusta y varias de vosotras me habéis preguntado cómo fue…). Y esta otra referente a las diferencias con respecto a mi primer postparto en la que os cuento mis primeros días como “bi-mami”.

PRIMERAS SEMANAS POSTPARTO

En la revisión que tuve con la matrona a los 10 días postparto, me preguntó qué tal me encontraba y como lo llevaba. Lo mismo me preguntó la pediatra de León en su revisión de los 15 días, y mi respuesta fue igual a ambas  “Al ser el segundo me los estoy tomando de diferente forma: sé lo que hay y lo llevo con mucha más calma…”.

Y es cierto, las dos me dieron la razón (matrona y pediatra). Aunque cada bebé es un mundo y no es comparable un postparto a otro, sí que he modificado ciertas cosillas de mi primer postparto a este que dependen de mí. La diferencia para mí está siendo muy notable, y todo el mundo me dice que nos ve (tanto al papá como a mi) muy contentos y tranquilos (creo que la mayoría pensaba vernos desquiciados a los quince días…¬¬).

CAMBIOS EN MI SEGUNDO POSTPARTO

Así que os voy a poner a continuación lo que he hecho diferente tras mi segundo parto. Creo que son “consejos” que pueden ser de utilidad para mamis que estén en estado de buena esperanza (por lo menos a mí me han hecho sentir mejor en este segundo postparto). No digo que sean la mejor manera de hacer las cosas, ni mucho menos, pero creo que puedeN ayudar a estar más tranquila o relajada los primeros días, días que normalmente son  más complicados 😉

1-Tomarse los primeros 10 días con muuuuuucha calma en lo que a caminar y esfuerzos se refiere

Tras mi primer parto, me vine arriba: al día siguiente de dar a luz no paré de un lado para otro. En el hospital lo mismo, entre el subidón hormonal que llevaba y que quería estar a todo… Recuerdo que mi madre me avisaba “Nani, sé que te encuentras bien pero para un poco…es muy pronto” y yo erre que no, ¡que estaba divinamente!

Así fue: al tercer día de dar a luz, con la subida de la leche y la bajada de hormonas “chachis” me dio el bajonazo. No moralmente,  si no físicamente. El dolor de los puntos se me hizo insoportable (más tarde descubrí que parte era porque tenía un punto “mal dado”, muy tirante) y parte por no haber descansado los primeros días. Esto al final me hizo estar parada hasta casi la tercera semana de postparto. Así que de esta vez aprendí. Así que preferí estar “quietiña” los primeros días.

2-Aceptar la ayuda de familia o amigos cercanos en el tema casa y para el cuidado de posibles hermanitos mayores

Una de las ideas preconcebidas que tenía en mi primer embarazo (y  primeros meses postparto), y  que más me costó desterrar en mi primer postparto,  fue la de que NO SOY UNA SUPERWOMAN Y NO SOY UNA SUPERMAMÁ. No se puede llegar al tercer día de dar a luz a casa y pretender que tu ritmo de vida siga como si nada. Tener la casa impoluta, seguir haciendo la comida a diario (incluso haciendo comida o meriendas para las visitas) y cuidando de un nuevo miembro de la familia (que  va a requerir tu atención las 24 horas). Así que en este postparto, con la lección también aprendida recurrí a mis padres. Los primero días nos echaron una mano con Sora y la casa  ¡GRACIAS PAPIS!

3-Restringir las visitas si ello nos va a hacer sentir mejor

Nosotros, ya en el primer embarazo, dejamos claro que solo queríamos que nuestros familiares más cercanos (padres y hermanos) vinieran a vernos los primeros días. Es un momento de mucha alegría. Ha llegado nuevo miembro de la familia, y es lógico que nuestros seres queridos lo quieran compartir con nosotros. Pero a la vez es un momento muy íntimo. El nuevo bebé y la mami deben de estar lo más tranquilos posibles, descansar y tener tiempo exclusivo el uno para el otro.

En mi primer postparto recuerdo que echábamos a familiares de la habitación del hospital cuando Sora pedía pecho. Los primeros días es importante que se haga piel con piel para estimular la subida de la leche así que, entre que no teníamos el agarre muy logrado, y que aquello era un despelote total ¡pues largábamos a todos de la habitación! En este segundo es cierto que no ha hecho falta, pues yo me encontraba más cómoda y León se enganchó rápido y bien.

En lo que se refiere a las visitas en casa, no hemos dudado en comentar con la familia que si querían quedarse a comer, trajesen ellos la comida preparada. Donde hay confianza dicen que da asco ¿no? Pero como expliqué más arriba, los primeros días no estás para preparar meriendas y comiditas….

4- Utilizar un buen jabón hidratante para la limpieza de los puntos en caso de parto vaginal

Parecerá una chorrada pero, en el primer postparto yo seguí la indicación de mantener higiene con jabón neutro. Al llegar a la revisión de puntos de la matrona me recomendó usar uno específico llamado “Epixelle” ¡¡¡No veais el cambio!!!!! Es un jabón con aloe vera y centella asiática (sustancia que tiene efecto reparador y cicatrizante). Es mucho más hidratante que cualquier jabón neutro. Nada más empezar a utilizarlo, en mi caso, el dolor se redujo muchísimo Así que os lo recomiendo fervientemente (no estoy haciendo publicidad encubierta ni nada por el estilo, simplemente os lo menciono por que funciona muy bien). Esta vez, yo ya iba preparada al hospital con mi botecito y todo 😉 Entre el reposo y el cuidado, a los 10 días estaba casi como nueva.

5-Guardar un poquito de tiempo para una misma

Sé que esto es muy difícil pero debemos aprovechar esos primeros días en los que la familia nos está echando una mano para reservarnos aunque sean 20 minutitos para hacer algo que nos relaje. Mi momento relax ,aún a día de hoy (un mes postparto) es  justo cuando me levanto.  Aprovecho que León hace una toma a eso de las 6-7 de la mañana,  y dejo a todos dormiditos mientras yo me hago una sesión de autoreiki, me doy mi duchita y mis potingues. Empecé esta nueva rutina ya en el hospital: me levantaba temprano y me intentaba poner “buena cara”. Esta vez no dude en llevarme al hospital mis cremas antiestrías e hidratantes y ¡la plancha para el flequillo! Recuerdo que cuando Marcos me vio la plancha se descojonaba, pero le expliqué que las hormonas del postparto son muy perras y que me dejara a “mi mismo con mi mecanismo”. Sí, soy un poco más feliz con mi flequillo liso ¿qué pasa?

6- Mímarse, quererse, tener paciencia y estar agradecida con una misma

Otra de las ideas que me “amargó” un poco el primer postparto fue la de que tenía que volver a ser “yo” lo antes posible. Si alguien no lo sabe, siento deciros que, psicológicamente, nunca volveremos a ser la misma persona, es inevitable.  Tener un bebé te cambia: te pasa con el primero, y con el segundo (y supongo con todos los hijos que una tenga siempre habrá un antes y un después).  A mi manera de verlo, se crea una versión mejorada poco a poco. Cada hijo viene a enseñarnos algunas lecciones que no tenemos aprendidas …;)  Así que de estas iba ya concienciada,  y no veáis la paz mental que supone aceptar estos cambios y no resistirse a ellos como hice en mi primer postparto…

En lo que se refiere al tema físico también estoy mentalizada en este segundo postparto. El verme barriga, tras tener a Sora, junto con los kilitos de más que no se me fueron en su lactancia, me frustró mucho. Paranoias que arrastra una de la infancia…Por todas partes lees que la lactancia ayuda a perder peso. Lees casos y ves a mamis que se recuperan rapidísimo.  Y en mi caso, un año después de dar a luz, seguía como prácticamente cuando salí del hospital. Indagando descubrí que la lactancia no siempre hace perder peso. En esta fase hay un desequilibrio hormonal muy grande. El cuerpo a veces acumula por el efecto de las propias hormonas para tener reservas y producir la leche necesaria…Pero tú ves a todas las demás mamis estupendas,  y te fustigas, pensando que algo estás haciendo mal.

Porque en esta sociedad ya sabemos lo que hay (léase todo lo que viene a continuación con ironía). Tenemos que estar siempre perfectas. Tenemos  que volver a nuestra figura de antes de embarazo (que si no es que somos unas dejadas…). Debemos ser madres perfectas (atención aqui lo que cada una entienede como madre perfecta…). Tenemos que cuidar a nuestros peques y sacar tiempo para estar solas. Debemos sacar tiempo para nuestra vida social. Por supuesto debemos ir al gym (lo dicho: a recuperar la línea desde el día 1 postparto). Tenemos que continuar con nuestra carrera profesional (la conciliación en este país es posible…por supuesto). No debemos descuidar nuestra pareja ( ya bastante tiene  con estar a palo seco toda la cuarentena! pobrecito él!)….

Así que claramente: ¡a la mierda las ideas del párrafo anterior! Vais a ser la mejor mamá que vuestro bebé podría tener. Toméis las elecciones que toméis (pecho, lactancia mixta, lactancia artificial, colechar o no, portear o no…) estoy convencida que las tomamos por que creemos que son lo mejor para nuestro bebé y para nosotros. MAMÁ FELIZ=BEBÉ FELIZ.

Quered vuestro cuerpo, vuestra barriguita flácida y vuestras nuevas “chichas”. Cada estría es un recordatorio de que habéis llevado en vuestro interior a lo más importante que vamos a hacer en nuestra vida. Habéis creado y portado por 9 meses una personita perfecta en vuestro interior y debéis estar agradecidas a vuestro cuerpo por semejante hazaña. Yo lo pienso y me parece subrealista ¿no creéis? Todas las mañana me unto mi cremita en mi barriga blandiblu y,  de verdad, que le doy gracias por haberme permitido “criar” a mis bebés durante los dos embarazos…¡¡No nos damos cuenta de la suerte que tenemos!!!! Y sí: estoy deseando volverme a activar y hacer mis cosillas en los que a deporte se refiere, pero esta vez por salud mental.  Mi cuerpo es diferente a como era antes, por una buenísima causa…Me alimento bien, me muevo y me cuido. ¡No necesito el llegar a un numero de kilos o a determinadas medidas!

Con respecto a lo de la conciliación y la crianza creo que conocéis mi opinión. Hace tiempo os hablé  de ella en el post “Retomando” que podéis leer aquí. Para mí, personalmente, no fue posible… No entra dentro de mis planes el recurrir a la escuela infantil. Por ahora lo único que me planteo es  cuidar y disfrutar de mis peques ¡a saco paco!

Espero que os haya servido de ayuda algo de lo comentado en este post.  Las que sois bi-mamis ¿Habéis notado diferencia de un postparto a otro? ¿Habéis cambiado algo en vuestra manera de hacer o tomaros las cosas?

¡Espero vuestro comentarios!

Author: Nani

La hermana mayor :). Madre primeriza y seguidora de alimentación consciente

2 comentarios

  1. Mel dice: Responder

    Me ha encantado y me he apuntado varias cosiñas que tendre muy en cuenta!!! Gracias por este post!! Un abrazooo❤️

    1. Nani dice: Responder

      Muchas gracias Mel!! En nada espero uno tuyo dando tu opinión 😉

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