VIAJAR CON NIÑOS: PORTUGAL

¡Hola gente! Hace un par de semana, como veríais por las redes, pasamos unos días en Portugal con los peques.  En nuestro caso solo estuvimos fuera 4 días pero fueron más que suficiente para vivir la experiencia de “ viajar con niños ”…Olvidaros de los viajes idílicos que vivisteis hasta el momento en pareja ¡¡¡ESTO ES NIVEL HARDCORE SEÑOR@S!!!

Pero no todo va a ser malo, viajar con peques tiene muchísimas ventajas: hasta ciertas edades  ellos no pagan en muchos medios de transporte, entradas a monumentos.. .Y ver todas esas novedades a través de sus ojos ¡no tiene precio! En nuestro caso, León aún es muy chiquito pero Sora ya entiende. La verdad, es que salvando el calor que nos pilló un par de días y las horas de coche que a veces se hicieron duras, la experiencia fue genial.

Debo de decir que Portugal nos encantó: son súper amables y al verte con peques ¡todavía más! ¿Sabíais que las familias con niños tienen prioridad en cualquier cola o espera? ¡Hasta en el supermercado! Nos queda mucho por aprender de nuestro país vecino…

A petición popular aquí van algunas recomendaciones a tener en cuenta si se viajan con peques de poca edad.

PREPARACION DE ITINERARIO

Obviamente antes de preparar cualquier viaje, lo primero es planificar los días que nos vamos a ir y qué lugares visitaremos. A su vez dentro de las ciudades que vamos a visitar está bien que recopilemos las atracciones o lugares  que queremos visitar en cada una de ellas. El itinerario será diferente en función del medio de transporte que utilicemos: no será lo mismo si nuestro destino es lejano y precisamos coger un avión, a si nos vamos unos días “al lado” de casa con nuestro coche. Hasta aquí: nada nuevo….

En nuestro caso nos pareció más ventajoso que nuestro primer viaje en familia fuera a un destino cercano: Portugal. Así podríamos viajar en nuestro coche  y de esta forma, tener más posibilidades de variación de planes por imprevistos. Así que con esto claro esto y viendo los días que teníamos, comenzamos a esbozar la ruta sobre el papel. En un primer momento además de las míticas ciudades como Oporto y Lisboa,  anotamos como unos 5-6 pueblos entre medias.

Lo siguiente que hicimos fue  anotar el tiempo de viaje en coche que había entre cada lugar a visitar ¡Ojo! mirad bien si elegís la opción del coche las rutas con y sin peaje…Portugal precisamente es una locura para los peajes y nosotros planificamos la ruta de manera que no tuviéramos que pagar ninguno( lo cual aumentaba significativamente el tiempo de coche, pero nos permitía parar ante cualquier imprevisto, cosa que en autovía o autopista a veces es difícil) .En seguida nos dimos cuenta que con los peques iba a ser bastante difícil visitar todos los pueblos en el tiempo del que disponíamos. Así que lo que hicimos fue marcar las ciudades y pueblo fijos donde haríamos noche y colocar entre paréntesis los lugares “opcionales” que visitaríamos  si íbamos bien de tiempo. A su vez dentro de cada ciudad anote los principales monumentos/atracciones a visitar. En este punto deberemos tener en cuenta que no todas las atracciones valen para visitar con niños  e igualmente que hay otras que, a lo mejor de primeras, nosotros no escogeríamos pero que pueden gustar mucho a los peques. En nuestro caso, por ejemplo, visitamos Coímbra casi en exclusiva por el parque: “PORTUGAL  DOS PEQUENINHOS” y creemos que fue de las mejores elecciones que hicimos ¡Sora tuvo toda la mañana para ella y creo que lo disfrutamos nosotros más que ella!

¡YA TENIAMOS EL PLANNING HECHO! Noche 1: Oporto, Noche 2: Coímbra, Noche 3 y 4: Lisboa. Visita obligada además de estas tres: Óbidos, entre Coímbra y Lisboa, y Sintra a media hora de Lisboa

Consejo: Preparad la ruta con lugares OBLIGADOS y lugares opcionales, siendo realistas en cuanto a tiempos (tened en cuenta que por regla general con peques nos costará el doble el llegar a cualquier sitio…)

SELECCIÓN DE TIPO DE ALOJAMIENTO

Aquí lo tuvimos claro: nuestro viaje iba a ser lowcost así que en los buscadores de alojamiento no tuvimos reparo en barajar posibilidades de hostales y apartamentos compartidos. En casi todos los buscadores, cuando se indican las características del alojamiento, indican claramente si aceptan menores o no. La verdad es que es un poco heavy lo de que haya establecimiento que no acepten niños. Pero también entiendo que si por ejemplo compartes un apartamento y  no tienes hijos, pues no te apetezca tener que oír a los peques de otros inquilinos si tienen una mala noche…

En cuanto al baño, el mayor problema pudiera ser el baño de los bebes. Sora ya se ducha/baña como un adulto pero León hace uso de la bañerita (tampoco nos parecía muy higiénico meterlo directamente en una bañera de uso público. Somos así de espacialitos ;)) Nosotros compramos una bañera hinchable por dos euros en un Carrefour. La usamos desde bebé para ir a casa de los abuelos así que teníamos claro que tampoco nos importaba lo del  baño compartido

Consejo: llevad siempre la bañera hinchable: os puede sacar de un apuro y además se puede usar en la playa o piscina para los más peques.

Otro factor a tener en cuenta es si pretendéis colechar o no. En nuestro caso lo teníamos claro: en casa dormimos los cuatro juntos con una cama de matrimonio y una de 90 acopladas (la de 90 es por León). Sabíamos que en cualquier alojamiento nos iban a cobrar más por esta cama extra así que decidimos que León dormiría en el capazo como hacemos de momento cuando vamos a casa de los abuelos.

Consejo: antes de remarcar en la reserva la opción de niños (en nuestro caso por edades  deberíamos marcar  1 bebé –al ser menor de dos años- y un niño-de 2 a 12 años-) intentad hacerla reserva solo con los adultos (si no tenéis problemas con el colecho). Remarcad en el email de observaciones que viajáis con niños. Nosotros lo pusimos claramente: que llevábamos una pequeña de dos años y un bebe de 3 meses que no necesitaban cuna ni cama extra. Ninguno de los alojamientos nos puso pegas. De hecho el hostal de Oporto nos ofreció una habitación con baño extra dentro de ella sin coste adicional. Este mismo hostal y el hotel de coimbra eran habitación con una cama extra de 90 sin coste adicional tampoco ¡así que un ole por la gente maja de Portugal!

En cuanto a la localización tuvimos claro que los alojamientos los queríamos cerca del centro. No queríamos coger el coche apenas (ya bastante coche teníamos entre ciudad y ciudad a visitar). Nos iba a tocar patear porteando así que tampoco era cuestión de hacer  km innecesarios

Así que en nuestro caso, con todos esos filtros: que aceptaran niños, que fueran céntricos y lo más baratos posibles nos quedamos con los siguientes alojamientos (os lo pongo por si queréis hacer un viaje similar):

  • Residencial Lunar en Oporto: Cuando vimos la fachada nos quedamos petrificados (en donde nos habíamos metido…) pero al entrar la visión cambió radicalmente. La dueña y empleada se desvivieron en todo momento por que estuviésemos a gusto con los peques. El único inconveniente  es que nuestro cuarto estaba en el último piso sin ascensor así que optamos por subir solo el capazo a la habitación, sin las ruedas (la dueña nos las guardó amablemente en su cuarto). Hay varios parkings cercanos para meter el coche. Aunque nosotros dejamos el coche en el parking, de ser ahora no lo hubiésemos pagado. La zona es bastante tranquila y parece segura.

    Residencial Lunar en Oporto
  • Hotel Larbelo en Coímbra: Genial ubicado. Lo malo de tan genial ubicación es el aparcamiento. Tuvimos que dejar el coche, en lo que España sería una zona de estacionamiento limitado (ORA) pero pagamos mucho menos que en Oporto por toda una noche de parking, obviamente. Los dueños también muy amables con nosotros y con los peques.
  • Apartamentos Brutu´s Home: Sin duda nuestro favorito a pesar de que era al que más miedo le teníamos al ser un apartamento compartido. En la página nos indicaba que teníamos baño compartido pero no cocina así que cuando llegamos allí después de un par de días comiendo de bocadillos ¡nos dio la vida! El dueño, un chico joven majísimo, nos traía fruta por la mañana. De igual forma se podía usar todo lo que tenía en la cocina que habían dejado otros inquilinos anteriores así que alimentos básicos como sal, aceite, especias y hasta leche y cereales, estaban en la despensa a nuestra disposición. En cuanto al aparcamiento, disponía de la unica calle sin ORA de Lisboa así que genial.

Después de todas las experiencias con los diferentes tipos de alojamientos, tenemos claro que cuando viajemos la próxima vez buscaremos apartamentos con cocina (la experiencia con comida fuera de casa fue bastante chunguilla en nuestro caso…ahora os contaré).

PLANIFICACION DE VIAJES ENTRE LAS DIFERENTES CIUDADES/ HORARIOS

Tanto León como Sora no adoran el coche. Envidio a la gente que dice que es subirse en coche y dormirse los peques. En nuestro caso no es así, así que sabemos que tenemos que viajar de noche si queremos que los peques “no sufran”. Como ya estamos acostumbrados de nuestros viajes a Galicia fue algo que no tuvimos que pensar, además de esta manera aprovecharíamos más el día. Lo único negativo de esta forma de viajar es que por las tardes el coche queda descartado. Todos nuestros movimientos en coche los hacíamos bien temprano: saliendo a las 6 o 7 de la mañana para estar en el siguiente sitio a visitar antes de las 11.

Una de las cosas que no tuvimos en cuenta el primer día, es que allí no te dejaban entrar en el alojamiento hasta las 14:00 del mediodía (y Portugal va con una hora de retraso…)Así que el primer día llegamos mega felices a las 11:00 hora española al hostal. Nos dijeron que teníamos que esperar a las 14:00. Al estar el alojamiento en pleno centro, no fue muy incómodo: dejamos los bártulos en el coche y ya hicimos ruta turística mañanera. Comimos a las 13:00 h portuguesa y a la hora de la siesta nos fuimos a hacer el check-in. Coincidió genial por que fueron días de mucho calor así que llegamos al hotel a las 15:30, nos duchamos tranquilamente y nos relajamos hasta las 18:00 que empezó a bajar la temperatura. A esa hora nos volvimos a recorrer la ciudad y aprovechamos para cenar fuera.

Debo decir que la comida del primer día nos sentó malísimamente así que los días restantes decidimos irnos a un súper y alimentarnos lo más próximo posible a lo que lo hacemos en casa…

Así que de ese día sacamos la rutina para los próximos:

6:00-10:00: Viaje coche entre destinos

10:00-14:00: Visita/ paseo

14:00-18:00: Comida y retirada en el hotel o (bañito y siesta) en su defecto en lugar fresquito

18:00-22:00: Paseo

Consejo: Si hace calor aprovechad las horas centrales para refugiaros y/o hacer siesta en sitios fresquitos.

COMIDAS

En nuestro caso lo teníamos fácil: León toma pecho y Sora come como nosotros, así que no tuvimos que preocuparnos excesivamente por este tema (por lo menos en un primer momento).

Pero no contábamos con que no estamos acostumbrados a comer fuera y la primera noche después de comer y cenar en dos restaurantes diferentes (debo decir que nada excesivo: un arroz con pulpo de comida y una ensalada con atún a la noche) pasé una noche de vómitos horribles. En mi foro interno está la creencia que fue el aceite del atún de la ensalada. Me supo cuando lo comí muy extraño. Marcos, aunque no se enfermó como yo, tampoco sentía su estómago bien así que decidimos comprar nosotros comida y comer a base de lo que pudiéramos.

Pasteis de bacalhau

El segundo día nos fuimos a un “CONTINENTE” (si señores, allí todavía viven en Continente y no en Carrefour…) y nos cogimos fruta a discreción, el mejor que pan que pudimos, kéfir bebible (para arreglarme la tripa…), un poco de queso…También nos pillamos unas galletas para el desayuno del día siguiente y así solo tener que parar a por nuestro amado café.

En el resto de viaje solo nos atrevimos a probamos unas tapas de croquetas y buñuelos de bacalao en Lisboa.

Nuestro último alojamiento tenía cocina compartida. Se trataba de un apartamento residencial y la verdad es que cuando vimos la cocina casi lloramos de la emoción. Los dos últimos días pudimos hacernos nuestras comiditas y bocatas para llevarnos (por que claro, no teníamos ni un mísero cuchillo antes de eso para currarnos un poco más las comidas…)

CONSEJO: Plantearos si tenéis o no problemas para comer fuera de casa y si necesitáis llevaros algo de antemano. Si lo llegamos a saber, nosotros hubiéramos elegido todos los alojamiento con cocina y llevado más comida desde casa. En Portugal la cesta de la compra resultó bastante carilla.

LOGISTICA PARA VIAJAR CON NIÑOS

Debo decir que nosotros llevamos cantidad de ropa para ellos. Es muy fácil que León tenga “bordamientos” así que en la maleta,  conté para dos cambios de ropa cada día y dos más por si acaso. Lo mismo con la ropa de abrigo: metí un par de chaquetas para cada uno y un par de mantitas pero no nos hicieron falta en ningún momento. Este espacio obviamente sale de reducir nuestra ropa: yo metí un solo vaquero para mí y me tuve que comprar en Coímbra uno corto por que moría del calor (¡es que nadie se esperaba que el verano llegara de repente y a ese nivel!). Debo decir que no gasté toda la ropa de los peques en el viaje pero viajé tranquila. En ningún momento me plantee el tema de colada. Teníamos una bolsa donde íbamos metiendo la ropa sucia, pero creo que la próxima vez planteare ir lavando cositas pequeñas como bodis a mano para reducir bultos…

Otra de las cosas que metí y que no era necesario eran toallas para el baño. Aun en hostales y apartamentos compartidos facilitan toallas (se me olvidó que íbamos a Portugal…Xddddddd) . Yo había metido 4 : dos grandes y dos pequeñas de microfibra y estuvieron muertas de la risa hasta el último día, que nos animamos a bajar a la playa y las utilizamos.

En cuanto a la logística para recorrernos y patear las ciudades llevábamos nuestro porteo cada uno: papá llevaba la mochila de porteo de Sora y yo el foulard de León. También llevábamos una mochila cada uno. En la mochila grande llevábamos una muda para cada uno, una chaqueta para cada uno y pack cambiador: 5 pañales para cada uno con un paquete de toallitas. En la pequeña llevábamos agua y algo de comida.

Consejo: No os paséis llevando mudas, intentad lavar ropa interior de los peques a mano o comprobar si vuestros alojamientos disponen de lavadora, servicio de lavandería. Informaros de si es preciso llevar toallas.

VIAJAR CON UN PEQUE DE 2-3 AÑOS

Nuestro nuevo amigo: T-Rex

Uno de nuestros fallos garrafales fue llevarle solo a Sora un par de cuentos para el coche.  En seguida nos dimos cuenta que nuestros tiempos de “siestas” en el hotel se hacían bastante durillos para ella. La tv en los hoteles de Portugal (sí, le ponemos la TV en momentos de desesperación…) es como nuestra TV hace 20 años: solo tienen 3 cadenas y Sora ni el mínimo interés en ella. En los alojamientos de Oporto y Coímbra la wifi no era suficiente potente para que nuestros amigos Los Cantajuegos se reprodujeran con fluidez en los móviles. Así que decimos acercarnos a una especie de “Tiger” y dejarle escoger algún juguetillo. Así fue como el dinosaurio se vino con nosotros para casa…

En cuanto a los tiempos de coche, ya os comenté que los intentábamos hacer de madrugada para no trastocarles mucho.  Conseguimos hacerlos llevaderos con cuentos, música que le gusta (Frozen…ya tu sabeh) y mucha paciencia…

Las visitas las ideamos teniendo en cuenta a Sora: intentábamos que se tomase todo como un juego y que se sintiese muy implicada en todo. Le explicábamos lo que íbamos a ver e intentábamos respetar sus tiempos si le apetecía ir andando: ¡nada de prisas!

Como os comenté, en Coímbra la visita de por la mañana fue especialmente pensada para ella. Si os coincide pasar por allí es 100% recomendable: Portugal dos Pequenitos. La entrada cuesta 10€ pero los menores de 3 años no pagan ¡Lo gozó!

La visita de Óbidos, un pueblo medieval, también le encanto. Pudo corretear y explorar todo el pueblo a su antojo puesto que era primera hora y aún no había nadie por las calle.

Óbidos

En Lisboa nos pasamos un buen rato en la famosa “Plaça do Comércio” bailando con el despliegue que tenían montado para ver los partidos del mundial. Tampoco nos cortamos en estar media hora junto a unos músicos callejeros que montaron una fiesta al lado del  Elevador de Santa Justa. Ya os digo que lo más importante para nosotros fue que ella estuviera cómoda y disfrutara todo lo que pudiéramos.

En los momentos que parábamos a tomar algo intentábamos que fuera en terrazas o  calles peatonales o plazas  para que Sora pudiese “desfogar” a sus anchas. Es una tontería pero lo agradecen.

Consejo: Pensad en todo momento en que las actividades previstas gusten al peque o hacedlas suyas (inventaros aventuras para visitar castillos y otros monumentos, dejad que ellos marquen el ritmo…). ¡Poneros siempre en su lugar!

Llevad una bolsa con algunos de sus juguetes, así no  se sentirán tan desubicados.

VIAJAR CON PEQUES DE MENOS DE 6 MESES

En el momento del viaje León hizo los 4 meses.  En realidad lo único a tener en cuenta para él, fue el llevar la bañera hinchable y el capazo para que durmiese. En casa, como he indicado más arriba,  hacemos colecho pero tenemos un colchón de 90 para el al lado de nuestra cama. Así que en una cama de matrimonio no nos arriesgamos todavía a dormir los 4 aunque cogiéramos.

La mayor parte del tiempo, durante las visitas, fue en el foulard de porteo (es algo que ya hacíamos en casa, así que no resultó extraño para él). De hecho a él le encanta.  Aún así cuando parábamos  en sitios frescos intentaba quitarlo y mantenerlo estiradito en mi regazo. (fueron días de bastante calor y sudábamos los dos como pollos).

El momento más apoteósico fue cuando nada más llegar a Oporto (el primer día), se me cae el foulard de León en un charco justo delante de una pescadería. ¡Creí morir! En seguida nos fuimos a un bar y me metí en el baño a frotar  como loca. Marcos me decía que no me preocupase, que llevaríamos a León en la mochila de porteo e intentaríamos que Sora fuese andando hasta que se secara. Puse el foulard empapado secar en la terraza en una silla mientras tomamos algo y gracias al calor que hacía enseguida estuvo listo para usar. Pero vamos, ¡en ese momento se me pasó de todo por la cabeza! Incluso pensé en que debería llevar un foulard de repuesto. Obviamente con la mochila de Sora hubiéramos amañado.

En cuanto a la silla de paseo no se nos planteó en ningún momento llevarla. Sora no la usa y León consideré más oportuno meterlo en el capazo si hacíamos uso de sillita. Solo usamos la silla con capazo la primera mañana en Oporto y nos pareció un engorro con tanto adoquín y cuesta. Así que como os digo, en mi experiencia yo solo llevaría el capazo por el tema de dormir (a lo mejor ahora mismo en vez del capazo hubiera llevado un parque plegable, para la misma función).

Con respecto al tema alimentación, León toma lactancia materna exclusiva. Así que no hay nada más cómodo. Incluso durante el viaje aprendí a dar teta sin sacarlo del porteo ¡YEAH!

Obviamente si dais lactancia artificial, llevad la suficiente cantidad de leche o informaros si vais al extranjero, si disponen de vuestra marca de leche.

Consejo: ¡porteo forever!

Y hasta aquí nuestras experiencias. Obviamente, os dejo mi experiencia: cada situación es un mundo pero bueno, creo que se pueden sacar ideas del post. ¡Ya me contareis si sirve de algo!

Author: Nani

La hermana mayor :). Madre primeriza y seguidora de alimentación consciente

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